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miércoles, 26 de noviembre de 2014

MARCAS COMO DEIDADES? ::: REFLEXIÓN METAMARCARIA

 

Al parecer no era tan descabellado pensar que las personas logran sentir tal devoción por las marcas como sienten por las deidades religiosas, incluso se han hecho estudios neurológicos que demuestran que las personas experimentan los mismos impulsos cerebrales cuando ven al líder de su marca favorita o al líder de la religión que siguen.

Esta afirmación por supuesto ha tenido todo tipo de opiniones que incluso validan el poder negativo de las marcas sobre las personas; cómo lo profano va a estar a nivel de lo sagrado? Cómo una persona va a sentir tales emociones con algo que no genera nada positivo y menos por algo que no es para nada humano?


Pues volviendo al análisis de esta particularidad y llevándola a terrenos aún más delicados, es preciso analizar esta relación en la forma como algunos niveles de la sociedad se relacionan con las marcas; esto nos recuerda la apropiación tan particular que las culturas indígenas y africanas tuvieron de la religión católica para lograr mimetizarse y adaptarse a ella sin perder lo que ellos eran en esencia.

Partiendo de esta idea, se da una explicación plausible de la proliferación de marcas de imitación en aquellos sectores donde el acceso a la marca principal (o deidad mayor) está vetado, ya sea por temas económicos o de simple acceso.


Visto de esta forma, y trasladado al terreno de lo sagrado, las marcas de culto o marcas originales se convierten en esa deidad principal que todos desean tener y mostrar desde la sala de su casa, pero que cualquier manifestación de ella exige esfuerzos económicos que no son viables; es acá donde se vuelve normal, desde el significado de la marca, que en poblaciones rurales encontremos productos de imitación que al ojo del “ciudadano de a pie” pueden parecer fácilmente la marca original, pero que por obvias razones no lo son.


Encontrar marcas de imitación tan sugerentes como Dolce & Banana, Nkie o SQNY suponen la necesidad de parecer consumidores de marcas Premium, bajo una adaptación folclórica de lo que las posibilidades traen consigo. Una devoción tal hacia la apariencia y el referente marcario que incluso desvirtúa la obviedad de la copia, de la imitación, lo importante acá es “parecer mientras se pueda ser” y al parecer funciona comercialmente.


Algo que es aún más significativo, es que esta adoración por la marca en cualquiera de sus formas se evidencia no solo en las categorías obvias de ostentación, como lo son la moda y la tecnología, sino que incluso en artículos cotidianos de consumo masivo la marca ha logrado trascender los límites de la funcionalidad para convertirse en culto, reforzado por las copias e imitaciones que se hacen indiscriminadamente.

 

Si recordamos un poco el origen del Kitsch como ese arte popular derivado de la imposibilidad que tenía la clase media y baja de obtener productos “de diseño” y que vieron en la imitación (con recursos limitados o de baja calidad en la mayoría de los casos) la salida más cercana para decorar sus hogares como “los reyes”, esto sigue fortaleciendo esa idea popular de la copia como la forma más fácil de acercarse a un sueño de “realeza” basada en la capacidad adquisitiva y por supuesto, quienes estaban más cerca de los dioses (incluso eran enviados por ellos), eran los miembros de la realeza.


Continuando con esta analogía de marcas-deidades, se convierten entonces los espacios comerciales en templos de adoración, o acaso el centro comercial no es visto como ese lugar especial que requiere de un ritual único para visitarlo y recorrerlo? Si miramos el comportamiento común de las personas en estos espacios encontraremos actitudes como:
- Se destina un día a la semana para visitar el centro comercial.
- Durante esa visita todo está centrado en su recorrido y contemplación.
- Al ser un día especial, algunas personas destinan una indumentaria igualmente especial.
- Es un punto de encuentro reconocido.
- Se destinan recursos especiales para visitarlo: dinero, tiempo.
- Se entra diferente a como se sale, especialmente si hubo compras.
- Para muchos es el lugar para recompensarse por los esfuerzos realizados.
- El mismo recorrido es contemplativo, casi en tono devoto.
- Incluso el espacio comercial en su arquitectura lo refuerza: techos altos, iluminación natural o imitación, amplios pasillos, etc… elementos que hacen que el visitante se sienta ante “algo” más grande que ellos mismos.

 *Centro Comercial Galerías Pacífico en Buenos Aires - Argentina

Es bajo esta perspectiva que se debe analizar el significado de las copias e imitaciones, más allá del mero ejercicio comercial y financiero que sataniza la actividad por deteriorar el mercado, en realidad lo que se deteriora es la actividad de venta por parte de los propietarios “legales” de las marcas, pero debemos recordar quienes son los propietarios “reales” de las marcas; en la medida en que el consumidor demande una marca, a tal punto que incluso opte por las copias para tenerlo, ratifica que la marca en cuestión ha traspasado la línea del beneficio funcional y se ha instalado en la cima de las necesidades humanas, al punto de ser un validador del ego de ese consumidor, de lo contrario, no se tomarían la molestia de optar por una copia.


Será esto un acto profano por parte de las compañías que conocen esta valoración "sagrada" de las marcas y lo aprovechan para generar relaciones de dependencia emocional entre los consumidores y su oferta marcaria y de productos? Esta pregunta la dejo para quienes leen esta reflexión como un cuestionamiento íntimo sobre nuestra influencia en la forma como las personas se relacionan con las marcas y a partir de allí, se valoran a sí mismas y a su entorno, una valoración dada bajo conceptos místicos que incluso están por encima de la comprensión teórica y funcional del marketing.

Bajo esta premisa me atrevo a decir, que quién ha entendido al marketing como un mero ejercicio de comercialización y comunicación, no ha entendido nada.


Este caso nos invita entonces a analizar el consumo más allá del acto primario y comercial, lo que permite que descubramos en cada contacto las verdaderas intenciones de cada acto que se realiza. Entender la relación de las marcas con los clientes, de los clientes con los espacios comerciales, de los clientes con los demás clientes dará las verdaderas pautas de una reflexión sobre el consumo y por supuesto, de estrategias acertadas más allá del lucro económico.

domingo, 9 de noviembre de 2014

CONVERSE ATACA LA COPIA INDISCRIMINADA DE SUS TENIS INSIGNIA

Todos sabemos que gran parte de los problemas que afrontan las marcas a diario es la aparición indiscriminada de copias, buenas o malas, que ponen en riesgo el nombre y las finanzas de la marca original.


En la medida en que la marca es más admirada, más copias aparecerán de ellas, incluso se considera ésta una medida del éxito de la marca.

 

Grandes marcas y grandes mercados son víctimas y victimarios de este problema; Louis Vuitton, Tous, Diesel, Kipling, Adidas, Nike, incluso electrodomésticos y artículos de aseo sufren de este flagelo sin que pueden controlarlo realmente: mientras hayan compradores habrá piratería, el problema es cuando esa piratería o copia indiscriminada viene de otras marcas que también son reconocidas... pero cómo es esto? He aquí el caso que suena por estos días:

Converse, la marca de tenis (o zapatillas) famosa desde 1917 por sus característicos zapatos de lona y caucho blanco denominados por la marca Chuck Taylor, busca ponerle punto final a la copia de su modelo insignia en manos de otras marcas reconocidas que han aprovechado la popularidad de este diseño para obtener beneficios propios.


Desde hace algunas semanas, Converse decidió comenzar sus acciones legales contra 31 compañías que han plagiado el diseño, entre estas demandas se encuentran compañías como Ralph Lauren, WalMart, H&M, Skechers entre otras que deberán retirar de las tiendas el producto e incluso destruir el que quede cesante.

 

En verdad no se viene una batalla fácil para Converse ya que la única forma de ganar la demanda es demostrando que los consumidores se están confundiendo por el diseño de las zapatillas y las compran pensando que es Converse.

El principal problema para la marca es que ha entrado en un estado de "Vulgarización de Marca", donde su producto estrella se ha convertido en genérico de la categoría y corre el riesgo incluso de perder derechos sobre la exclusividad en el uso del nombre; unos "Converse" ya hacen referencia al tipo de zapatilla Chuck Taylor muy común en marcas locales e internacionales.

Obviamente deberemos esperar las resoluciones legales sobre este particular, que debe proteger a Converse principalmente porque el diseño está registrado desde hace mucho tiempo atrás; siendo esto así, qué clase de consecuencias traerá esto para marcas nacionales como Croydon que con sus Discovery entra en el mismo problema o con la otra marca Venus que tiene también esta propuesta para mercados masivos? Payless y otras marcas importadas tampoco se quedarán atrás.

 
Paradójico, no?

Es hora de que las marcas locales revisen el origen de sus productos, no sea que una "buena copia" de una idea original importada, traiga consigo consecuencias inevitables para la marca. Es hora de volver a ser originales.

sábado, 23 de julio de 2011

PIRATERÍA EN EXCESO:::CASO CHINA


Bueno, para nadie es un secreto que la China es el país de las imitaciones, que tienen tres tipos de productos: Los C de calidad baja que llegan a los países en desarrollo (Colombia por ejemplo), los B de calidad media que llegan a Estados Unidos y Europa y los A, de calidad alta que son de consumo interno (muy diferente a lo que pasa en Colombia donde se da todo lo contrario, el C se queda acá -C de Colombia-).

Actualmente la polémica se ha desatado con mayor furia porque si antes imitaban bolsos de diseñadores y celulares de última tecnología, nunca se habían atrevido a "piratear" de frente a una marca tan reconocida y querida como Apple, una marca de culto donde incluso sus locales son templos de tecnología. Pues si que aquí se le puso "peluda la cosa" a los chinos porque se metieron de frente contra una marca que muchos aman y han sentido profanada.

En uno de sus recorridos por China, la bloggera conocida como BirdAbroad descubrió una tienda de "Apple" en una de las calles de una ciudad poco famosa del país lo que llamó su atención, al entrar más la sorprendió ver como habían reproducido casi perfectamente el mundo de las tiendas de Apple, con algunos detalles descuidados que un visitante que no conoce las tiendas originales pasaría de alto.


Incluso los empleados visten como los de las tiendas originales y se venden los productos de Apple! algo increíble para el ojo occidental: hasta aquí ha llegado la piratería?, ya no se quedan en los puestos callejeros y han profanado incluso los lugares de venta?, hasta los empleados han sido copiados!, algunos se preguntan si en China no conocen las leyes de protección de propiedad intelectual y marcas que rigen el mundo... bueno, sí las conocen, pero también conocen las leyes de la oferta y la demanda, del marketing y los antojos de los occidentales... qué pesa más?


Bueno, acá viene la discusión bizantina: Es buena o no la piratería para una marca?
Muchos dicen que es el peor virus que una marca puede tener, pero a la vez, es el mejor síntoma de que se es una marca reconocida y mejor aún, amada por los consumidores! O quién piratearía unos pantalones Carré? o unos calzones de la marca Triumph?

Si bien la piratería es un flagelo para el bolsillo de las marcas e incluso puede deteriorar la imagen de las marcas porque el uso de sus productos no está limitado al público que buscaban originalmente, también permite que su marca se vea en las calles de manera "económica", es decir, más gente lleva tu marca y es lógico que son piratas, un verdadero consumidor de Converse no dejará de consumir la marca porque otro la use pirata, por el contrario eso le reafirma que hace parte de un grupo selecto que otros quieren imitar.

Bueno, y tenemos que ser realistas, qué no se hace en China por estos días? Creo que están reclamando sus derechos de productores... con los retazos que quedan de lo que se manda a Europa y Estados Unidos, puede suplir una buena demanda de turistas... Todo es hecho en China por estos días... ya me asusta la invasión "ojirayada"... cumplieron su promesa de convertirse en los líderes comerciales del mundo... les recomiendo cada vez que puedan que revisen su acta de nacimiento y verifiquen que no fueron "hechos" o "traídos" de China... prefería la historia de la cigüeña francesa... ja ja ja!

Veamos algunas de las imágenes del blog de BirdAbroad, interesante que lo visiten para que vean las tiendas piratas alrededor del mundo, incluso si encuentran una, la pueden compartir ahí.